Genitales a la carta

admin - Miércoles, 30 Abril 2008 04:17
 
 
Un selecto restaurante chino ofrece en su menú pene de foca y testículos de perro, entre otras delicatessen sexuales   
 
 

En el corazón de Pekín, en una elegante casa del barrio de West Lake, se encuentra Guo-li-Zhuang, un restaurante de lujo que se está haciendo famoso en todo el mundo por ser el primero especializado en penes.

Sí, han leído bien: en la carta de este singular establecimiento gastronómico hay un amplio surtido de platos preparados con órganos sexuales de distintos animales: desde testículos de caballo con salsa picante hasta pene de foca canadiense, que es la especialidad del local, cuesta casi 300 euros y ha de encargarse con antelación.

Otros animales cuyos sufridos genitales han acabado en la cocina del Guo-li-Zhuang son el asno, el perro (el único que tiene hueso; se sirve con un tomatito cherry en el glande), el buey, el chivo, el toro (cuyo perineo, según dicen, es exquisito) o el yak, un bóvido de pene muy largo (alrededor de 45 centímetros) pero no demasiado grueso que crece en las montañas de Asia Central y en el Himalaya.

De lo que se come se cría    

Devorar los órganos genitales de todo tipo de bestias no es algo nuevo en la cultura china. Antiguamente, era normal en algunas partes del país de Mao comer penes de animales en épocas de vacas flacas, y siempre se han servido falos en los restaurantes de China, aunque hasta hoy no se había aderezado estos exóticos manjares con salsas de chili, limón, miel o sésamo, elevándolos a la categoría de tendencia gastronómica.

Como dicen que de lo que se come se cría, muchos ejecutivos y altos cargos del Partido Comunista, habituales de este local, creen que mejorarán su potencia sexual o aumentarán el tamaño de sus miembros viriles, algo de lo que los chinos, si hacemos caso de los tópicos, no andan muy sobrados.

Por eso, los clientes de Guo-li-Zhuang son, en su mayoría, hombres, aunque a veces también pueden verse mujeres engullendo penes y testículos de animales, con la excusa de que son buenos para la piel, aunque puedan disminuir la fertilidad.

Pero el caso es que este insólito restaurante ha tenido tanto éxito que ya está abriendo franquicias como setas: en Pekín hay cuatro y la primera sucursal internacional se ha inaugurado en el barrio chino de Atlanta, Georgia. Así que, quién sabe, mañana podríamos tener uno de estos "restaurantes peneales" a la vuelta de la esquina.

Luise

Leave a Reply