El deporte nos hace inteligentes
Científicos de EE UU aseguran que practicar deporte o participar en conversaciones deportivas activa zonas del cerebro que mejoran la capacidad de entedimiento
Los resultados de un reciente estudio científico realizado en la Universidad de Chicago apuntan a que practicar deporte, o incluso ser sólo aficionado, puede mejorar las capacidades cerebrales de las personas.
Esto sucede porque, según los expertos, algunas partes del cerebro normalmente involucradas en el control y la planificación de acciones se utilizan al realizar algún deporte o incluso al participar en conversaciones deportivas.
El estudio, del que informa la cadena británica BBC, ha sido publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), perteneciente a la Academia de Ciencias de Estados Unidos.
Flexibilidad del cerebro adulto
Según los autores de la investigación, estos resultados revelan que el cerebro adulto puede ser más flexible que lo que hasta ahora se creía. “El estudio demuestra que las actividades no relacionadas con el lenguaje, como ver o practicar un deporte, mejoran la capacidad de entendimiento” afirma Sian Beilock, que ha dirigido el estudio, en declaraciones a la BBC.
“Esto ocurre porque las áreas del cerebro normalmente utilizadas para llevar a cabo una acción se involucran de forma muy activa en el entendimiento del lenguaje”, agrega.
Según cuenta la cadena británica, en el estudio han participado jugadores de hockey, aficionados y gente que nunca había visto ni practicado el deporte. Con ellos, los científicos llevaron a cabo una serie de experimentos en los que debían escuchar conversaciones sobre el juego y sobre actividades cotidianas.
Efecto a largo plazo
Los investigadores realizaron escáneres cerebrales de los participantes utilizando imágenes de resonancia magnética funcional (MRI), lo que les permitió inferir las áreas del cerebro más activas mientras escuchaban las conversaciones.
Como cuenta la BBC, los escáneres cerebrales mostraron que cuando los jugadores y aficionados del hockey escucharon el lenguaje del deporte, mostraron actividad en la región del cerebro asociada a la planificación y selección de acciones físicas bien aprendidas.
El aumento en la actividad en estas regiones motoras del cerebro, aseguran los autores de la investigación, ayuda a los jugadores y aficionados a entender mejor el lenguaje del deporte. Y el efecto, tal como dice Sian Beilock, parece ser a largo plazo.
“La experiencia de jugar y ver un deporte tiene efectos duraderos en el entendimiento porque al incorporar las áreas motoras del cerebro logra transformar las redes neuronales encargadas de la comprensión”, afirma Beilock.
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